lunes, 26 de diciembre de 2011

EL MAR - EDUARDO GALEANO

Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
-¡Ayúdame a mirar!

(Eduardo Galeano).

Tags:
votar

4 comentarios:

  1. Galeano en los ultimos años de mi viaje se ha convertido en el eje de mis ideas.
    Un ser humano increible, cada una de sus letras lo hacen ser mas honesto con los que queremos la verdad.

    ResponderEliminar
  2. Hola Brendi.
    Comparto contigo esta opinión. Admiré a Galeano desde siempre. Sus escritos me han acompañado en mis años de adolescencia y aún sigo apostando a sus letras, creyendo en la sabiduría de sus palabras, siempre justas y certeras. Son producto de un sentir profundo y muy especial. Es alguien con una gran riqueza interior, digna de ser compartida con quienes pueden apreciarla.
    Gracias por acercarte a estas orillas. Espero regreses pronto.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Que hermoso cuento.. Tuve la oportunidad de conocer a Eduardo Galeano en Los Angeles, durante la presentación de sus libros.. Es todo un personaje, no sabía manejar y yo cargaba una pila de sus libros para que los firmara.

    ResponderEliminar
  4. Martha Juárez:
    Debe haber sido una experiencia muy linda. Aquí se lo aprecia mucho, no sólo por su literatura, sino por su calidez y su vasta experiencia de vida.
    Gracias por acercarte a compartir tu comentario.
    ¡Saludos!
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar

Deja tu huella para saber que has pasado por aquí.